jueves, 20 de agosto de 2009

AHSONNUTLI

AHSONNUTLI (América del Norte)
Deidad suprema de los navajo de Nuevo México. Se parece mucho a Awonawilona, dios creador de sus vecinos, los zuñi.clip_image002
Ahsonnutli creó el cielo y la tierra y luego situó gigantes en los cuatro puntos cardinales para sustentar el cielo. Los indios norteamericanos atribuyen gran santidad a las cuatro cuartas de la brújula, probablemente porque creen que en cada una se origina determinado viento. Los navajo piensan que en cada cuarta está sentado un gran cisne blanco que convoca las nubes agitando las alas. También relacionan un color con cada esquina: el blanco para el este, el azul para el sur, el amarillo para el oeste y el negro para el norte. Además, describen el infierno como blanco o negro, mientras que el cielo siempre es azul.
            Como la mayoría de los indios de América del Norte, los navajo creen que el alma de los difuntos realiza un largo viaje antes de llegar a su destino. Luego de beber en una charca especial, el alma se encoge y pasa al país de los espectros, donde vive en base a una dieta de comida y bebida espirituales. De todas maneras, los navajo consideran que el alma es pasiva.
            En lugar de dominar las leyendas navajas, Ahsonnutli es, más bien, una deidad distante. Aunque su naturaleza quedó difuminada por mitos posteriores, se sabe que era un dios hermafrodita. Probablemente alcanzó esta condición como consecuencia de su relación con la Mujer Turquesa, una cambiadora de formas que tenía la capacidad de pasar por un infinito curso de vidas, mundano siempre y sin morir jamás.

clip_image003