domingo, 23 de agosto de 2009

AH PUCH

AH PUCH (América Central)

Dios maya de los muertos, que presidía el noveno infierno, el más bajo, un espantoso sitio de tormentos.

         En los pocos volúmenes de escrituras mayas que sobreviven se representa a Ah Puch como un esqueleto o un cadáver abotargado. Es el complementario de Mictlantecuhtli, dios azteca de la muerte, que presidía los nueve infiernos.

         A semejanza de los aztecas, los mayas estaban abrumados por la transitoriedaclip_image002d de la vida. Los conquistadores españoles quedaron azorados por el dolor que expresaban los deudos. Los mayas tenían la costumbre de llorar en silencio durante el día, y por la noche, cuando la tierra quedaba tan oscura como el reino de Ah Puch, los deudos gemían y aullaban con tanto pesar que sobresaltaban a los transeúntes.

         Actualmente, persiste la influencia de Ah Puch. En tanto que Yum Cimil (señor de la muerte) aún es temido por los indios que viven en Guatemala y en la provincia mexicana de Yucatán. Al parecer, ronda las casas de los enfermos en su búsqueda infinita de víctimas y porta el cuchillo del proceden sus insignias.

         Debido a la escasez de manuscritos mayas, no está clara la relación entre Ah Puch y las deidades mayas de la muerte. Ignoramos si era más poderoso que Ek Chuah (negro señor de la guerra). Este dios de ojos negros se llevaba las almas de los guerreros muertos en el campo de batalla, lo mismo que la diosa del suicidio Ix Tab cuyo cuerpo, lo mismo que el de Ah Puch, se exhibía en estado de putrefacción. Ix Tab llevaba a sus muertos favoritos a una agradable vida futura bajo la sombra de Yaxche, el árbol del mundo.