martes, 29 de mayo de 2012

EL ARMIÑO

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     En un verde sendero de la montaña estaba comiendo un zorro, cuando pasó junto a clip_image003él un armiño.

     -¿Gustas? –dijo el zorro, que ya estaba satisfecho.

     -Gracias, pero ya he comido –replicó el armiño.

     Al zorro le dio mucha risa.

     -¡Ja! ¡Ja! Vosotros, los armiños, sois los animales más comedidos del mundo. Coméis una sola vez al día y preferís ayunar antes que mancharos vuestros blancos vestidos.

     En aquel momento llegaron los cazadores. Como un rayo, el zorro se refugió bajo clip_image005tierra. Menos rápido que aquél, el armiño corrió hacia su madriguera.

     Pero el sol había fundido la nieve, y la madriguera estaba inundada. Titubeó el armiño, poco deseoso de ensuciarse con el fango, y se detuvo.

     Los cazadores le eligieron por blanco y sonaron los disparos.

clip_image006Los hay que, como el armiño,

prefieren la muerte a la

pérdida de su pureza. clip_image007

Leonardo Da Vinci